Populares

Cuéntame la historia de Cleopatra

Una reina egipcia entre César, Marco Antonio y el ascenso de Augusto

Descarga la aplicación para escuchar este podcast y muchos más.

Crea podcasts a la carta y lleva Five Cents contigo en iPhone y Android.

Descargar la aplicación ↗
Escuchar el podcast

Guion del podcast

Arrancamos con Five Cents y Cuéntame la historia de Cleopatra para entender a una reina que gobernó Egipto en plena expansión de Roma.

Veremos su lucha por el trono, sus alianzas con Julio César y Marco Antonio, la derrota de Actium y cómo la propaganda convirtió a una dirigente política en un mito.

Para comprenderla, conviene empezar por el problema que marcó toda su vida: mantener independiente un reino rico, pero cada vez más vulnerable.

Cleopatra séptima nació hacia el año sesenta y nueve antes de Cristo y llegó al trono en el cincuenta y uno, dentro de la dinastía ptolemaica.

Era una familia de origen macedonio-griego que gobernaba Egipto desde la época de Alejandro Magno. Su capital, Alejandría, era una gran ciudad comercial e intelectual.

Pero Egipto ya no dominaba el Mediterráneo. Roma intervenía en su política, y su riqueza agrícola lo hacía demasiado valioso para ignorarlo.

La reina empezó a gobernar junto a su hermano Ptolomeo trece. Pronto estalló una lucha por el poder y Cleopatra fue expulsada de Alejandría.

Reunió tropas y esperó una oportunidad. Esa oportunidad llegó en el cuarenta y ocho antes de Cristo, cuando Julio César apareció en Egipto persiguiendo a Pompeyo, en medio de la guerra civil romana.

Cleopatra logró entrevistarse con César y transformó una disputa familiar en una alianza decisiva. Tras una guerra en Alejandría, Ptolomeo trece murió y ella recuperó el trono.

La relación con César tuvo una dimensión personal, pero fue también una operación política.

César necesitaba estabilidad en Egipto. Cleopatra necesitaba respaldo romano sin renunciar a su corona.

Tuvieron un hijo, Cesarión, cuya paternidad reforzaba la posición de la reina. Cleopatra incluso vivió un tiempo en Roma. Su presencia incomodaba a quienes veían en ella a una monarca extranjera con posible influencia sobre la sucesión.

Tras el asesinato de César, en el cuarenta y cuatro antes de Cristo, volvió a Egipto y nombró corregente a Cesarión.

El siguiente gran aliado fue Marco Antonio. En el cuarenta y uno antes de Cristo la convocó en Tarso, porque necesitaba recursos para sus campañas orientales.

Cleopatra aportaba dinero, barcos, suministros y una posición estratégica. A cambio, conseguía protección y concesiones territoriales.

Tuvieron tres hijos y construyeron un proyecto dinástico con ambición mediterránea.

Cleopatra se presentaba de formas distintas según su público: heredera helenística ante Alejandría y faraón vinculada a Isis ante la población egipcia.

Hablaba varias lenguas y, según la tradición antigua, también egipcio. Eso era poco habitual entre los Ptolomeos.

La ruptura llegó con Octavio, el futuro Augusto.

En el treinta y cuatro antes de Cristo, Marco Antonio y Cleopatra celebraron las Donaciones de Alejandría. La ceremonia otorgaba títulos a sus hijos y elevaba a Cesarión como hijo de César.

Octavio aprovechó el gesto para presentar a Antonio como un romano dominado por una reina extranjera.

Así convirtió otra guerra civil romana en una supuesta defensa de Roma frente a Egipto.

La campaña mezcló política, nacionalismo, lujo, género y sexualidad. Cleopatra pasó a ser el rostro de una amenaza que ayudaba a Octavio a legitimarse.

La confrontación terminó en Actium, en el año treinta y uno antes de Cristo.

La flota de Octavio, dirigida en gran medida por Marco Agripa, derrotó a la de Marco Antonio y Cleopatra.

La versión de que ella huyó por cobardía y Antonio la siguió simplifica una situación militar mucho más compleja. Había bloqueo naval, enfermedades, falta de suministros y deserciones.

Al año siguiente, Octavio invadió Egipto. Marco Antonio se suicidó tras recibir una noticia falsa sobre Cleopatra.

Ella intentó negociar, pero murió poco después, probablemente por suicidio. No sabemos con certeza cómo. La famosa serpiente pertenece a una tradición antigua, no a una prueba definitiva.

Su muerte acabó con la dinastía ptolemaica. Egipto fue incorporado al dominio romano y Octavio ordenó matar a Cesarión, que podía ser un rival dinástico.

Para Roma, la victoria abrió el camino al poder concentrado de Augusto y al Imperio. Para Egipto, significó perder su independencia.

El error más común es recordar solo a la seductora.

No tenemos un retrato indiscutible de Cleopatra ni una descripción neutral de su belleza. Los relatos antiguos destacan también su inteligencia, conversación y capacidad diplomática.

Tampoco fue una estratega infalible. Gobernó con eficacia en circunstancias difíciles, pero no pudo imponerse a la superioridad militar y política de Octavio.

Su mito nació de hechos reales, propaganda del vencedor y siglos de literatura, pintura y cine.

Cleopatra fue una soberana que usó alianzas personales y recursos de Estado para defender Egipto. Roma acabó absorbiendo ese reino, y la propaganda redujo su figura a un cliché mucho más cómodo.

Para continuar profundizando, puedes generar La caída de la República romana y Augusto, el primer emperador.

Ya estás al día en cinco minutos.

Descarga la aplicación para escuchar este podcast y muchos más.

Crea podcasts a la carta y lleva Five Cents contigo en iPhone y Android.

Descargar la aplicación ↗