Noticias Semanales

Ciencia y Tech

Nuevas reglas para IA, evaluaciones fiables y el despegue de Roman

Descarga la aplicación para escuchar este podcast y muchos más.

Crea podcasts a la carta y lleva Five Cents contigo en iPhone y Android.

Descargar la aplicación ↗
Escuchar el podcast

Guion del podcast

El Five Cents semanal de Ciencia y Tecnología llega con un cambio que ya se nota en la inteligencia artificial: la Unión Europea empieza a exigir transparencia a los chatbots y a los contenidos sintéticos.

También repasamos el nuevo sistema de evaluaciones a doble ciego de Google DeepMind, el lanzamiento del telescopio espacial Roman y la apuesta de Nvidia por la infraestructura para agentes de IA. Conviene empezar por la norma que afecta antes a empresas y usuarios europeos.

Desde el dos de agosto, varias obligaciones del Reglamento de IA ya pueden ser supervisadas y exigidas por la Comisión Europea y las autoridades nacionales.

Para el público, las señales más visibles serán dos. Los sistemas interactivos deberán avisar de que se está hablando con una IA. Y ciertos contenidos generados o manipulados artificialmente, incluidos los deepfakes, tendrán que identificarse de forma clara y con marcas legibles por máquinas.

Para las empresas, no basta con añadir una etiqueta. Tendrán que saber qué modelo usan, quién lo suministra, qué contenidos produce, cómo informa al usuario y qué documentación conserva.

No todas las reglas llegan al mismo tiempo. Los requisitos para determinados sistemas de alto riesgo se aplicarán desde diciembre de dos mil veintisiete. Los integrados en productos regulados tienen como fecha principal agosto de dos mil veintiocho.

El siguiente hito llega este diciembre, cuando termina un periodo transitorio para algunas obligaciones sobre contenido sintético. También entran nuevas prohibiciones ligadas a deepfakes sexuales no consentidos y material de abuso infantil generado o manipulado por IA.

La otra discusión de fondo es cómo comprobar de verdad lo que puede hacer un modelo.

Google DeepMind ha presentado un piloto de evaluaciones externas a doble ciego, protegidas mediante criptografía. La idea es que ni los desarrolladores ni el modelo conozcan de antemano las preguntas del examen.

Así se intenta evitar un problema habitual: que una puntuación alta refleje que el sistema ha visto ejercicios parecidos durante su entrenamiento, en vez de demostrar una capacidad que funcione fuera de ese test.

Si el método se consolida, empresas, reguladores y clientes podrían comparar modelos con menos margen para optimizar resultados sobre pruebas conocidas.

De momento, es un anuncio de la propia compañía. Queda por ver qué evaluadores externos participan, qué datos se hacen públicos y si otros laboratorios adoptan protocolos comparables.

De la IA pasamos al espacio.

El telescopio Nancy Grace Roman de la NASA despegó el treinta de agosto a bordo de un Falcon Heavy. Ya ha iniciado su viaje hacia el segundo punto de Lagrange, a unos uno coma seis millones de kilómetros de la Tierra.

Roman estudiará la expansión del universo, la materia y la energía oscuras, y buscará exoplanetas.

Su ventaja está en combinar un espejo de tamaño similar al de Hubble con un campo de visión mucho más amplio. Eso permitirá cartografiar grandes zonas del cielo con más rapidez y reunir datos comparables sobre galaxias, supernovas y planetas.

Aún no hay resultados científicos. Primero deberá llegar a L dos, desplegar sus sistemas, activar instrumentos y completar la calibración.

Roman no sustituye a Webb ni a Hubble. Aporta una forma distinta de observar, pensada para convertir amplias áreas del cielo en datos útiles sobre la estructura del universo.

También cambia la infraestructura que sostiene la IA.

Nvidia ha anunciado nuevos movimientos alrededor de Vera Rubin, memoria de alto ancho de banda y sistemas para ejecutar agentes de IA.

Un agente no se limita a responder una pregunta. Mantiene contexto, consulta herramientas y puede encadenar tareas durante más tiempo.

Por eso la competencia se desplaza desde el entrenamiento hacia el coste de ejecutar modelos, la memoria disponible, la conexión entre chips y el consumo energético de los centros de datos.

Nvidia también ha comunicado un plan de SpaceXAI para usar procesadores Vera en cargas de trabajo de agentes y extender esa infraestructura a un sistema en órbita.

Es un proyecto anunciado, no una capacidad ya demostrada.

Para las empresas, la cuestión práctica será cuánto cuesta mantener esos sistemas activos y hasta qué punto crece la dependencia de los grandes proveedores de infraestructura.

La semana deja una IA más vigilada y también más difícil de medir, mientras Roman abre una nueva fase para la astronomía de grandes cartografiados.

En paralelo, el negocio tecnológico mira menos al chatbot aislado y más a la potencia necesaria para sostener sistemas que trabajan durante más tiempo.

Ya estás al día en cinco minutos.

Descarga la aplicación para escuchar este podcast y muchos más.

Crea podcasts a la carta y lleva Five Cents contigo en iPhone y Android.

Descargar la aplicación ↗